¿Quién hace el diagnóstico de SARS-CoV-2?

Las muestras que son colectadas en las diferentes ciudades son enviadas a laboratorios específicos para ser procesadas. En estos laboratorios existe un grupo de personas, microbiólogos o bacteriólogos (en Colombia) con conocimientos específicos para saber como manejar y como procesar la muestra para obtener los resultados correctos. 

Generalmente, en caso de epidemias existe un laboratorio central donde se hacen los diagnósticos para garantizar el control de las pruebas. Estos normalmente se llaman Instituto Nacional de Salud, pero también hay otros a nivel departamental llamados Laboratorio de Salud Pública (en el caso de Colombia). Estos entes son encargados de hacer entrenamiento al personal de otros laboratorios de hospitales o de universidades para que ellos puedan hacer diagnóstico una vez tengan los permisos necesarios. 

Según el tipo de agente infeccioso, los laboratorios deben tener condiciones especiales, ya sea para el manejo de las muestras por ser altamente contagiosas o porque requieren equipo especializado que no está disponible en todos los lugares. También se requiere que las pruebas sean estandarizadas entre los laboratorios, es decir, que los muestras se procesen usando técnicas y reactivos similares para que los resultados se puedan comparar con los controles de calidad externo, que son los que garantizan que los procesos se están realizando correctamente. 

En todos los casos, el procesamiento de las muestras requiere coordinación, entre el lugar donde se toman las muestras y el laboratorio donde se van a procesar. Además, se debe coordinar el sistema de entrega de resultados. Cuanto mas rápido se den los resultados, se encuentren los casos positivos, se aíslen y se detecten sus contactos cercanos, hay mucho más éxito en contener la propagación de la infección.

Los casos detectados son la punta del témpano de hielo. El número de casos que logran ser confirmados es menor al total de infectados que realmente existen, debido a que no es posible hacer pruebas a toda la población. Cada país define cuales son los grupos a los cuales se les toman muestras, por eso no es correcto comparar número de infectados entre países. En unos países solo se toman muestras a personas enfermas, en otros a lo enfermos y a los que estuvieron en contacto, y en otros también incluyen personas en mayor riesgo. 

¿Qué muestras me toman para saber si estoy infectado por SARS-CoV-2?

Las muestras recomendadas para saber si estás infectado por SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios son las tomadas de las vías respiratorias. En la mayoría de casos se toman muestras del tracto respiratorio superior o garganta por ser las más fáciles de realizar. Estas pueden ser tomadas con un hisopo (algo parecido a un copito de algodón, pero de un material sintético) que se introduce por la nariz (hisopado nasofaríngeo) o por la boca (orofaríngeo) como se muestra en la figura. Las muestras son tomadas por personal capacitado y con el uso de los equipos de protección personal que evitan que esa persona tenga contacto con fluidos que pueden ser contagiosos.

Si existen las condiciones, se pueden tomar muestras más especializadas como el aspirado traqueal o lavado broncoalveolar (en los pulmones), en las cuales se introduce un tubo delgado por la boca hasta la tráquea y los pulmones para tomar la muestra. Estas son más frecuentes en pacientes hospitalizados.

Después de tomar la muestra, los hisopos se sumergen en una solución estéril llamada medio de transporte viral, y se transportan en nevera con las normas de bioseguridad específicas para material potencialmente contagioso. En todo momento se debe garantizar que la muestra no se dañe y que llegue en buenas condiciones al laboratorio para hacer las pruebas específicas que dicen si el virus está o no presente en la muestra, y por tanto en tu cuerpo. 

Las muestras para diagnóstico de SARS-CoV-2 son tomadas por personal entrenado y con las medidas de seguridad necesarias. Un hisopo de un material sintético específico se introduce por la nariz hasta la parte superior de la faringe (1) o por la boca hasta la parte media de la faringe (2). En los hospitales se toma muestras de la tráquea o los pulmones por medio de un tubo. En todos los casos las muestras se mezclan con un líquido especial y se transportan en nevera para que no se dañen. Creado con Biorender.

¿Qué pasa en mi cuerpo cuando estoy infectado con SARS-CoV-2?

Los síntomas de COVID-19 se desarrollan entre 4 y 6 días después de infectarse con el virus. Como este es un virus respiratorio, pues empieza afectando la garganta, y es ahí donde las defensas de nuestro cuerpo (sistema inmune) lo reconocen y empiezan a responder, produciendo una respuesta inflamatoria con dolor de garganta. Después sigue por las vías respiratorias hasta llegar a los pulmones, allí se sujeta de las células y entra a ellas para replicarse y generar miles de nuevo virus. En los pulmones genera irritación, causando tos seca y fiebre inferior a 37.8°C. Estos síntomas son causados por nuestro sistema inmune atacando el virus, defendiéndonos. Son síntomas leves de la enfermedad, parecidos a los que causa una gripa no complicada. La mayoría de las personas se recuperan, con agua, reposo y acetaminofén para el malestar, pues no hay ningún tratamiento específico contra el virus. Algunas personas con ciertas enfermedades crónicas desarrollarán una enfermedad grave, que incluye fiebre alta (por encima de 38°C), tos seca persistente, y dificultad para respirar. Debido a una respuesta exagerada del sistema inmune para controlar la infección, varios órganos son afectados. Estas personas necesitarán ser hospitalizados y en algunos casos tendrán que ser conectados a un ventilador mecánico que les ayude a respirar.

Los problemas para respirar ocurren porque el virus afecta los pulmones. Estos son como un árbol con muchas ramas, y al final de esas ramas existen unas estructuras llamadas alvéolos, donde hay unas células llamadas neumocitos tipo II. Estas son las células que el virus invade para generar nuevos virus (hasta ahora se han confirmado estas, pero pueden existir otras células susceptibles). Los alvéolos son pequeñas bolsas o sacos que se llenan de aire, permitiendo la oxigenación de la sangre y la expulsión del dióxido de carbono. Durante la respiración estos se abren y contraen, pero cuando hay una inflamación del pulmón o neumonía, las paredes de estos sacos se vuelven más gruesas, tienen poco espacio para expandirse y entra menos oxígeno. Además de la infección, el sistema inmune responde exageradamente tratando de controlar el virus, pero lo que hace es crear un grupo de componentes que dañan aún más los pulmones. Es por esto que algunas personas requieren ser conectadas a un ventilador mecánico que las ayude a respirar, porque sus pulmones no funcionan correctamente. Esto es una situación temporal, después que la inflamación de los pulmones disminuye, estos vuelven a funcionar solos y es posible desconectar el ventilador.  

SARS-CoV-19 no es el único causante de enfermedad respiratoria, existen muchas causas que incluyen otros virus, bacterias, consumo de cigarrillo, inhalación de contaminantes, etc. El problema es que en COVID-19, la enfermedad ocurre muy rápido y el virus es muy agresivo en algunas personas. Para hacerse una idea del daño que se produce, una persona con un caso leve se recupera en 2 semanas desde el inicio de síntomas, mientras que un caso grave puede tardar entre 3 y 6 semanas para estar relativamente bien.

Los virus que salen de una persona infectada, entran por las nariz o boca de una no infectada. Primero están en las vías respiratorias superiores como garganta, y de ahí se pueden ir a los pulmones. Allí invaden células de los alveólos, causando que estos se inflamen (alveólos amarillos en la figura) y que el aire tenga más dificultad para entrar. En algunas personas la inflamación es tanta que ya no pueden respirar por sí solas, y necesitan la ayuda externa de un ventilador. Creado con Biorender.

Actualización 25 de mayo de 2020

En las últimas semanas se han reportado varios resultados de autopsias de personas que murieron por COVID-19. En estos, se ha mostrado que además del daño en las vías respiratorias, SARS-CoV-2 también se puede encontrar en múltiples órganos, incluyendo corazón, hígado y riñón, agravando aún más a los pacientes. Otro hallazgo importante es la presencia de coágulos en la sangre. Estos causan bloqueo de pequeñas venas en los pulmones, pero también puede ser responsable de paros cardíacos, lo cual se ha visto en personas jóvenes de varios países. 

Ahora se sabe que el daño en el organismo es una combinación del virus y del sistema inmune de la persona infectada. Aún falta mucho por conocer, pero lo que se sabe hasta ahora, permite tener más opciones para tratar a los pacientes hospitalizados.

¿Por qué es necesario mejorar la capacidad hospitalaria?

En muchos hospitales, además de la hospitalización general, existen otros servicios como unidades de cuidados intermedios y unidades de cuidados intensivos (UCI)

Estas dos unidades son instalaciones especiales dentro de un hospital en las cuales se proporciona soporte vital a los pacientes que están críticamente enfermos, requieren supervisión y monitoreo continuo. Algunos pacientes de mayor complejidad, son atendidos en las UCI porque necesitan soportes vitales como ventilación mecánica y estabilización hemodinámica. Los ventiladores mecánicos son equipos que ayudan a respirar a una persona con problemas respiratorios graves, funcionan como un pulmón externo. Por tanto, actualmente este es el equipo más importante en la cadena de atención de pacientes graves con COVID-19. Un ventilador permite convertir una cama de cuidados intermedios en una UCI. 

En el momento hay una alta demanda de ventiladores mecánicos en todo el mundo, la mayoría de ciudades necesitan más de los que tienen en la actualidad. Además de ser equipos especializados muy costosos, los que los fabrican no tienen como suplir todas las necesidades en tan poco tiempo. Es por esto que, en muchos lugares, han empezado a producir sus propias versiones, con las condiciones técnicas y médicas requeridas. InnspiraMed, una iniciativa colombiana, es uno de tantos ejemplos de lo que hoy se está haciendo en el mundo. 

¿Qué significa aplanar la curva?

Cuando no se aplican medidas preventivas, el número de casos que necesitan ser atendidos en hospitales durante el pico de la epidemia es muy alto y el sistema de salud se satura. En otras palabras, las camas en los hospitales, el personal médico, y los insumos como medicamentos no son suficientes para atender a tantas personas al mismo tiempo, por ejemplo, en dos o tres semanas, y esto aumenta el número de muertos. Además, esto también limita que pacientes con otras enfermedades puedan ser atendidos y hospitalizados.

Si aplicamos medidas preventivas, como distanciamiento físico y lavado de manos, la velocidad de transmisión disminuye, las personas se seguirán enfermando, pero de a pocos a la vez, por tanto, es una forma de ganar tiempo para que el sistema no se sobrecargue, y para mejorar lo que ya está, por ejemplo, aumentando el número de camas en los hospitales, comprando más material de atención, y entrenando o contratando más personal médico. Esto es aplanar la curva, bajar el número de casos por día y achatar el pico como se ve en la figura. 

Aplanar la curva. Con medidas preventivas se disminuye el número de casos por día, y se gana tiempo para mejorar los hospitales, por ejemplo, comprando más camas. Creado con Biorender.

¿Por qué es importante el distanciamiento físico?

Cuando se habla se distanciamiento físico, no es solo quedarse en la casa, esto también incluye evitar lugares con mucha gente, en otras palabras, disminuir el contacto físico con otras personas. Es por eso que en casi todos los países han cancelado conciertos y eventos, las iglesias y las instituciones educativas se han cerrado, y los aeropuertos y servicios públicos de transporte han disminuido al máximo sus operaciones. 

Todas estas medidas sirven para disminuir el número básico de reproducción (R0 o R sub-cero), es decir, a menor contacto con otros, menor número de infectados en un momento determinado. Si usted no está infectado y se queda en la casa, pues se está protegiendo a usted mismo. Si usted está infectado debería quedarse al menos 14 días en su casa o en el hospital, lo que evita que otros se infecten, y protege a los que pueden tener riesgo de enfermar gravemente. 

El distanciamiento físico no garantiza que no nos vayamos a infectar en el futuro, pero si disminuye el chance. Por diversas circunstancias, el quedarse en casa no es una opción para todos, por eso, la recomendación es usar medidas que al menos disminuyan el contacto: guardar distancia, lavarse las manos y usar tapabocas. La idea es que cada uno haga lo que esté a su alcance para ayudar. Por ejemplo, no ir a fiestas o eventos con mucha gente puede ser de mucha ayuda.

  El distanciamiento físico es importante para disminuir el número de infectados ya que todavía no tenemos una vacuna. Entre los infectados algunos tendrán una enfermedad grave y con el distanciamiento podemos disminuir el número de casos. Creado con Biorender.

Si estoy infectado, ¿a cuántos más puedo infectar?

Empecemos por decir que el estudio y descripción de las enfermedades en una población son hechos desde la epidemiología. Esta tiene en cuenta los patrones de la enfermedad que está siendo estudiada, es decir, el tiempo que tarda en aparecer o en la época del año en los que aparece; el lugar donde aparecen los casos; y el grupo de personas más afectadas o en mayor riesgo de enfermarse. Toda esta información sirve para conocer mejor la enfermedad y poder predecir que va ocurrir, por ejemplo, si la enfermedad aparece en otro país o en otro momento del año. Por tanto, también sirve para sugerir medidas que ayuden a controlar o disminuir los riesgos de infectarse o enfermarse. Los pronósticos que se hacen son basados en hechos y pueden cambiar en el tiempo si el comportamiento de la enfermedad cambia. 

En epidemiología existe un valor llamado número básico de reproducción (R0 o R sub-cero) que indica cuantas personas se contagian por cada persona que está infectada, lo cual permite calcular cuántos infectados habrá en un tiempo determinado. Este valor R0 cambia para cada enfermedad infecciosa, puede ser porque esta sea transmitida de persona a persona como el caso de COVID-19 o por un mosquito como el caso de dengue. En otras palabras, es una medida de que tanto se transmite la enfermedad. 

Por ejemplo, una persona con sarampión puede infectar a 18 personas más, mientras que una con gripa infecta máximo 2 personas. En el caso de COVID-19, una persona infectada puede infectar a 2 personas más, es decir, que después de un mes se calcula que esa persona infectará a 406 con los que se haya encontrado en su día a día. Sin embargo, estos números pueden cambiar en el tiempo según las medidas preventivas que se tomen. Además, el virus SAR-CoV-19 ha estado circulando por muy poco tiempo y todavía es necesario colectar más información para refinar estos datos.    

Número básico de reproducción (R0). En rojo personas infectadas y en verde azul los no infectados.

¿Cuánto tiempo permanece el virus activo fuera de mi cuerpo?

Como ya mencioné, cuando toses o estornudas el virus sale de tu cuerpo. El tiempo que tarda el virus en desintegrarse depende del material en el que esté, recuerda que requiere de las células de tu cuerpo para generar nuevos virus. Recientemente, un estudio reportó que SARS-CoV-2 puede estar activo entre 4 y 72 horas dependiendo del tipo de material en el cual se encuentre. Cuando se habla de virus viables, significa que son virus que pueden infectar células después de estar por varias horas en superficies que estaban contaminadas y no se habían limpiado o desinfectado. En estudios con otros coronavirus primos del SARS-CoV-2, se encontró que estos permanecen viables por 4 días en madera, vidrio y papel. Gracias a estos estudios ahora sabemos más de estos virus. Es por esta razón que los países están aplicando medidas para tratar de controlar la propagación del virus y disminuir el número de personas contagiadas. Por ejemplo, la desinfección de superficies con hipoclorito de sodio al 5.5%.

Como sabrás, todo el tiempo nos están dando recomendaciones para evitar infectarnos, todas estas tienen una razón, por favor aplícalas:

-Si estás enfermo quédate en casa, o serás la fuente de infección para muchos. 

-Evitar contacto con personas enfermas. 

-Bañarte después de llegar de la calle.

-Lavarse las manos muy bien con agua y jabón.

-Quitarse la ropa y los zapatos cuando llegas de la calle, los virus pueden estar pegados a las suelas o a tu pantalón.

-Desinfectar las bolsas del mercado.

-Limpiar el celular y las gafas.

Tiempo que SARS-CoV-19 permanece viable en superficies. Esto fue reportado en un estudio reciente (Marzo 17, 2020), y fue evaluado a 21°C-23°C y 65% humedad relativa. Fuente: NEJM 2020.DOI: 10.1056/NEJMc2004973.

¿Cómo se transmite el virus SARS-CoV-2?

Este es un virus que afecta vías respiratorias e infecta las células de los pulmones. Cuando son muchos virus multiplicándose las células mueren, liberando virus que infectan otras células sanas. Algunos de los virus quedan atrapados en el moco que rodea las vías respiratorias. Cuando toses o estornudas, por tu nariz y boca salen gotas de moco y saliva cargadas de virus que pueden alcanzar hasta los dos metros de distancia. Estas caen sobre las personas a tu alrededor o en las superficies, por ejemplo, en la mesa, en el computador, en tu celular, el asfalto, etc. Las gotas son difíciles de ver, se secan muy rápido y contaminan superficies, representando la estrategia más efectiva de transmisión viral. Por esta razón las recomendaciones de alejarse de otras personas al menos a dos metros de distancia. 

Es importante tener en cuenta, que una vez el virus sale de tu cuerpo, puede permanecer activo por largo tiempo en las superficies (horas o días). Así cuando alguien toca una superficie contaminada la probabilidad de infectarse es alta, ya que el virus se pega a la piel, como un velcro y una vez te tocas la cara, el virus se pasa de las manos a tu cara, y se adhiere a las mucosas de boca, ojos y nariz, logrando entrar a las vías respiratorias. 

Por todo esto es tan importante cubrirse la cara cuando estornudas o tienes tos. Ten en cuenta que, si lo haces en tus manos y estas infectado sin saberlo, estas quedan contaminadas con saliva y moco que además protegen al virus. Y por tanto, puedes contaminar todo lo que toques. Así que tienes que lavarte las manos muy bien con agua y jabón, el antibacterial no funciona muy bien si hay saliva o mocos en ellas, solo cuando las manos se ven limpias.

Transmisión del virus. El virus que sale de la boca y nariz de un infectado (enfermo o no) contamina las superficies, facilitando que la persona que las toque se infecte. Por eso es importante seguir las recomendaciones para evitar contagiarte. Creado con Biorender.

¿Puedo matar el SARS-CoV-2?

En sentido estricto, no es posible matar el virus, porque no es un organismo vivo. Pero si podemos desintegrarlo, separar sus componentes y por tanto ya no será capaz de infectar nuestras células o las de otros animales. 

Como les decía anteriormente, el virus es una estructura simple que lo hace frágil. Su protección es una envoltura de proteínas y de grasas. Estas grasas puedes ser fácilmente removidas usando jabón. Funciona de forma similar a cuando usted tiene un sartén con aceite, aplica jabón con una esponja, enjuaga y la grasa se va. Si hace el ensayo con solo agua, la grasa no quita, pero si hace mucha espuma y la restriega por varios segundos, el sartén queda limpio y listo para usar de nuevo.  

 Ya ven porqué es tan importante lavarse muy bien las manos con agua y jabón por 20 segundos o más. Y si es con agua tibia, hace más espuma y será más efectivo. Así que esa recomendación que parece tan simple, tiene un impacto grandísimo en disminuir el chance de infectarse, no solo con coronavirus, esto también funciona con otros virus parecidos y con bacterias. Recuerda que te debes frotar muy bien ambas manos, para remover cualquier suciedad. 

Virus más jabón nos da como resultado pedazos de virus que ya no son capaz de infectarnos.

Además del efecto del jabón, otras condiciones como temperatura y humedad pueden favorecer su desintegración. Por ejemplo, ambientes secos y calientes son malos para el virus y facilitan que se desintegre más fácil. Esto no elimina completamente la posibilidad de infección, pero si puede disminuir el número de infectados. 

Cuando el jabón y el agua no estás disponibles, también puedes usar geles antibacteriales, de la misma forma que el jabón, es decir, cubriendo palmas, dedos y uñas. Revisa que el antibacterial contenga mínimo 60% alcohol. En la lista de componentes debe aparecer esta información, se puede llamar alcohol, etanol, o alcohol isopropílico. Estos funcionan desintegrando el virus, las bacterias y hongos que puedas tener en tus manos. Los antibacteriales que no tienen alcohol o que es menor de 60% no son efectivos. Si tienes que desinfectar superficies puedes usar alcohol antiséptico o blanqueador (hipoclorito clorox, límpido, lejía).